Garita CW

Garita CW
UBICACIÓN Córdoba, Argentina
AÑO 2025
PROYECTO Manuel Esteras, Lucía Esteras, Gonzalo Perrote. Diseño Industrial: Sol Marzola
EJECUCIÓN Manuel Esteras, Lucía Esteras, Gonzalo Perrote. Diseño Industrial: Sol Marzola
COMITENTE Privado
TIPO DE OBRA Comercial
SUPERFICIE 9 m2

El proyecto propone una pequeña cafetería inserta en un ámbito deportivo y recreativo, en contacto directo con un paisaje natural dominado por árboles de gran porte. Más que imponerse sobre el entorno, la arquitectura busca situarse en él con discreción, funcionando como una pieza mínima capaz de acompañar las dinámicas del lugar: pausa, encuentro y descanso después de la actividad física.

La propuesta se organiza a partir de un único módulo cúbico de 3 x 3 x 3 metros, una unidad geométrica elemental que establece la lógica compositiva del proyecto. Esta medida precisa no sólo define la escala del espacio sino también su carácter: un volumen compacto, claro y legible, donde la proporción se convierte en el principal recurso arquitectónico.

La construcción adopta una lógica modular y racional, entendida tanto como sistema constructivo como estrategia conceptual. El cubo se concibe como una pieza autónoma y replicable, capaz de integrarse con naturalidad en el paisaje sin necesidad de gestos formales excesivos. La arquitectura se reduce a lo esencial: estructura, envolvente y proporción.

La estructura metálica define el esqueleto del volumen. Las columnas, resueltas mediante planchuelas plegadas, aportan rigidez y precisión constructiva, mientras que la envolvente se materializa con chapas metálicas pintadas al horno, configurando una piel continua, austera y durable. Esta elección material responde a criterios de economía, mantenimiento y claridad tectónica.

El volumen incorpora un sistema de apertura de 360 grados que transforma su relación con el entorno. Cada una de sus caras funciona como una compuerta abatible que, mediante brazos neumáticos, se eleva hasta alcanzar los 90 grados, generando aleros que protegen del sol y la lluvia al tiempo que amplían el área de interacción con el exterior. Este mecanismo permite que la cafetería se abra completamente hacia el paisaje, estableciendo una relación directa e inmediata con el parque y la actividad que lo rodea.

Cuando el sistema se encuentra desplegado, el volumen pierde su condición de objeto cerrado y se convierte en una estructura permeable, donde interior y exterior se funden en una única escena cotidiana: usuarios del espacio deportivo, caminantes y visitantes que encuentran en la cafetería un punto de encuentro bajo la sombra de los árboles.

En contraposición, durante el horario de cierre, las compuertas descienden y el volumen recupera su condición compacta y hermética, transformándose nuevamente en un cubo preciso y silencioso. De este modo, el proyecto alterna entre dos estados claros: uno abierto y activo, vinculado al uso público del parque, y otro cerrado y contenido, donde la arquitectura vuelve a su forma esencial.

El proyecto se apoya en una serie de principios deliberadamente simples: austeridad, precisión y economía de medios. La arquitectura no busca protagonismo formal, sino una presencia medida, donde la fuerza del objeto reside en su proporción, su repetibilidad y su claridad constructiva.